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quarta-feira, 7 de janeiro de 2009

Expedición


Así como impedire significaba en latín obstaculizar el paso de alguien trabándolo con los pies (pes, pedis), expedición (expeditio, onis) tenía el significado etimológico de 'ejecutar algo con los pies'. Para los romanos, expedire pasó a tener una connotación bélica, pues las expediciones militares eran realizadas por el expeditus, como se denominaba en latín el escuadrón ligero.

El verbo expedio expresaba, por tanto, la idea de 'abrirse camino', de 'franquear', de 'vencer resistencias', de la cual surgió el sentido de hacer algo 'en forma expeditiva', esto es, de manera rápida y sin trabas de ninguna especie.

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domingo, 7 de setembro de 2008

Bagatela

Es algo de poco valor o de poca importancia. Proviene del italiano bagattelle, lengua en la cual también tiene el significado de ‘cosa sin importancia’. La palabra se formó en italiano a partir del bajo latín baga (pequeña prenda de ropa) cuyo diminutivo era bagatta. El vocablo original ya aludía a algo pequeño y el diminutivo a algo menor aun, pero el italiano se caracteriza por tener en ciertos casos un diminutivo del diminutivo (Ver fettucine), de modo que bagatta tiene el diminutivo bagattella, algo realmente insignificante. La palabra llegó también al francés bagatelle, con el mismo significado.El etimólogo alemán del siglo XIX Hugo Schuchardt, por su parte, sugiere que el origen no sería baga sino baca, que en latín significaba ‘pequeño objeto redondo’ pero, en todo caso, la evolución posterior de la palabra sería la misma. En la primera edición del Diccionario de la Academia, bagatela aparecía así definida:
Cosa menuda, de poca substancia, sin valor.
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segunda-feira, 28 de julho de 2008

faraón


Era el nombre de los monarcas egipcios entre los años 3050 y 30 a. de C. Según la egiptóloga Wallis Budges, proviene de un antiguo vocablo egipcio pera-a, que significaba ‘casa grande’, formado por per ‘casa’ y aa ‘grande’. Inicialmente, éste era el nombre del palacio real, más tarde per-aa designaba la residencia real y luego a la autoridad misma. Entre los egipcios era una palabra empleada por el pueblo y no por las autoridades, y sólo surgió bajo el reinado de Amenhotep III, en la primera mitad del siglo XIV a. de C.El término fue tomado por los hebreos con la forma paroh y por el griego como paraoh, hasta llegar al latín pharaon, -onis (también paraoh). Al español llegó como faraón, al inglés como pharaoh, al francés como pharaon, al alemán como Pharao, al portugués como faraó y al italiano como faraone.
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quinta-feira, 17 de julho de 2008

Fimosis

Proviene del griego phimós, palabra empleada para denominar el bozal de un animal o el freno que se pone en la boca de un caballo. La palabra fimosis se emplea en medicina para definer la estrechez excesiva de la piel que recubre el pene, con lo que ésta no puede retraerse para dejar descubierto el glande.Se cuenta que el rey Luis XVI de Francia padecía de esta malformación, por lo cual su casamiento con María Antonieta no se consumó durante varios años, hasta que cuñado, el emperador Francisco de Austria lo convenció a someterse a una circuncisión, tras lo cual tuvieron cuatro hijos.Entre los judíos, la circuncisión se practica a los bebés y, según el libro sagrado de los hebreos, la Torá, esa tradición constituye un símbolo de la alianza entre Dios y su pueblo elegido: «Circuncidarás la carne de tu prepucio, y será una señal del pacto entre Yo y tú».
Corrección: En la última entrega se incluyó una cita del Diccionario del Lunfardo, de José Gobello, en la que se hace una referencia a Leopoldo Lugones. En realidad, el Lugones citado por Gobello sólo por su apellido es Benigno B. Lugones y el libro de su autoría, que Gobello cita como "Los beduinos..." es Los beduinos urbanos, tal como se establece en la bibliografía del Diccionario del lunfardo.

quinta-feira, 10 de julho de 2008

Quizás


Quizá o quizás aparece bajo la primera forma en el siglo XIII, pero ya figuraba en el Cantar de Mio Cid como quiçab:
Moros e christianos de mi han grant pauor.Ala dentro en Marruecos, o las mezquitas son,Que abran de mi salto quiçab alguna noch:Ellos lo temen, ca non lo piensso yo.

Es una alteración de la antigua expresión familiar qui sabe ‘quién sabe’, con origen en el latín qui sapit.Quizás es posterior: aparece sólo a comienzos del siglo XVI, aunque Corominas señala que los clásicos consideraban vulgar esta forma usada en este texto de 1508 de Lucas Fernández:

Si tú pides la alcauala, quizás que la partiremos.
El etimólogo catalán señala un fenómeno curioso, verificado en la segunda mitad del siglo XX en Cuba y en el Río de la Plata, que consiste en una regresión al antiguo ‘quién sabe’, junto con una tendencia a abandonar quizá(s): Quién sabe iremos o quién sabe no lo vea.

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quarta-feira, 28 de maio de 2008

Luna



El nombre de nuestro satélite nos viene del latín luna, lunae, lengua en la cual es una contracción de lucina, una forma del verbo luceo, lucere (lucir, brillar, iluminar). El verbo latino luceo provenía de la raíz indoeuropea leuk- (brillar, iluminar).
Muchas palabras de nuestra lengua derivan del nombre del astro, que los griegos llamaban Selene. Así, lunar es el nombre de una mancha oscura y más o menos redonda en la piel; aunque no se sabe con certeza si se llamó así porque su redondez recordaba la de la luna o porque se creía que el lunar era causado por la influencia del astro sobre el niño aún en el seno de su madre. Esta segunda hipótesis parece ser la preferida por Corominas, quien cita un pasaje de Suetonio en el que se dice que Augusto nació con varias manchas sobre el cuerpo en la forma, orden y número de las estrellas de la Osa Mayor. Este etimólogo señala que sobre esta base puede haberse asentado la creencia del influjo de la luna sobre la aparición de los lunares.
No se detienen allí las creencias acerca del efecto de la luna sobre los hombres: lunático es el que padece locura no permanente, sino por intervalos, como las fases de la luna. Y no olvidemos la luneta, el pequeño cristal redondo que es la parte principal de los anteojos y, también, la platea del teatro, que tiene forma de media luna. Ni el lunarejo, el animal llamado así porque tiene en su pelaje manchas que recuerdan lunares. Ni el lunes, el primer día de la semana, que tomó su nombre del latín dies lunæ (día consagrado a la Luna).


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Imagen: lusoprosecontras.blogspot.com/2007/06/luna.html

terça-feira, 22 de abril de 2008

Mismo

Este adverbio proviene del latín ipse, con idéntico significado. El lector podrá preguntarse, con legítima curiosidad, dónde está la semejanza que permite tal derivación. Intentaremos explicarlo en las próximas líneas. En la Edad Media, el ipse del latín clásico recibió la forma enfática ipsimus, posteriormente unida a la partícula met, que se empleó para reforzar el significado de los pronombres personales. En el lenguaje oral, adoptaba también la forma med. Así, egomet y tumet significaban, respectivamente, ‘yo mismo’, ‘tú mismo’. De esta manera se formó medipsimus, que en castellano dio lugar a meesmo y meísmo, hasta evolucionar a la forma actual, que ya aparece en el Cantar de Mio Cid. En regiones rurales de algunos países hispanohablantes, se mantiene hasta hoy la forma arcaica mesmo, que prevaleció también en el portugués moderno.

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quinta-feira, 17 de abril de 2008

Tortícolis - torcicolo

Término médico empleado en español desde mediados del siglo XIX para referirse a las contracturas que ocurren en los músculos de la nuca y que impiden girar la cabeza u obligan a permanecer con el cuello torcido. Proviene del italiano torti colli (cuellos torcidos), que también dio lugar al término portugués torcicolo, de idéntico significado.

quinta-feira, 31 de janeiro de 2008

maratón


En el año 490 a. de C., cuando los soldados atenienses partieron hacia la llanura de Maratón para entablar batalla con los persas, sus mujeres quedaron pendientes del resultado porque los enemigos habían jurado que, después de la batalla, marcharían sobre Atenas, violarían a sus mujeres y sacrificarían a sus hijos.
Al conocer esta amenaza, los griegos ordenaron a sus esposas que, si no recibían noticia de la victoria en veinticuatro horas, deberían matar a sus hijos y suicidarse enseguida.
Los griegos ganaron, pero la contienda les llevó más tiempo del que habían pensado, de modo que temieron que ellas ejecutaran el plan. Para intentar evitarlo, el general griego Milcíades ordenó a su mejor corredor, el soldado y atleta Filípides, que corriera hacia Atenas, situada a cuarenta kilómetros. Filípides recorrió esa distancia tan rápidamente como pudo y al llegar, apenas logró decir «Vencimos», y cayó muerto por el esfuerzo.
Sin embargo, Heródoto cuenta que, en realidad, Filípedes fue enviado antes de la batalla a Esparta para pedir ayuda, y que había tenido que correr doscientos cuarenta kilómetros en dos días.
Sea como fuere, unos tres mil cuatrocientos años más tarde, en 1896, en los primeros Juegos Olímpicos de la era moderna, Filípides fue homenajeado con la creación de esta prueba cuya distancia era de cuarenta kilómetros, pero que desde 1908 está estipulada en 42,19 kilómetros.

quinta-feira, 10 de janeiro de 2008

Jaqueca o migraña



El diccionario la define como un dolor ‘recurrente e intenso localizado en un lado de la cabeza y relacionado con alteraciones vasculares intracraneanas’. La palabra proviene del árabe saqiqa, derivado del verbo saqq (cortar, dividir en dos). En castellano, la palabra evolucionó desde axaqueca en la primera mitad del siglo XV a xaqueca, en 1500.
En el Lapidario de Alfonso el Sabio, se habla de la dolor que se faze en la media cabeça, a que llaman en arábico xaqueca. La idea de que se trata de un dolor que afecta sólo a la mitad de la cabeza también está presente en migraña, una deformación de hemicrania.A pesar de la semejanza fonética, jaqueca no guarda ninguna relación etimológica con el vocablo inglés headache (dolor de cabeza).

quarta-feira, 19 de dezembro de 2007

Talión

La ley del talión es un principio jurídico primitivo, por el cual se imponía un castigo idéntico al delito cometido. Una de las primeras aplicaciones conocidas de este principio se remonta al código de Hammurabi (unos 1800 años antes de Cristo).
Una de las normas de este código establecía:
"si un arquitecto hizo una casa para otro, y no la hizo sólida, y si la casa que hizo se derrumbó y ha hecho morir al propietario de la casa, el arquitecto será muerto".
Esta idea se repite cuando se precisa:
"Si ella (la casa) hizo morir el hijo del propietario de la casa, se matará al hijo del arquitecto".
El término talión es mucho más reciente que el principio jurídico mencionado: fue denominado por los romanos talio, talionis (ley del talión), palabra derivada de talis (tal, igual, similar). Algunos usos: talionem imponere (pagar en la misma moneda); sine talione (sin que le hagan lo mismo, impunemente.

sexta-feira, 7 de dezembro de 2007

Anaconda


Aparece inicialmente en inglés como nombre una enorme serpiente pitón de Ceilán, llamada en cingalés henandakaya, que significa ‘tronco luminoso’ que fue transcrito al inglés por el naturalista británico John Ray en 1693.
En 1802, el zoólogo francés François-Marie Daudin usó ese nombre para designar una enorme boa sudamericana, conocida como ‘anaconda verde’ y clasificada zoológicamente como Eunectes murinus.
El vocablo anaconda está registrado por la Academia Española desde 1927, referido apenas a una ‘serpiente americana de más de diez metros de largo’. Pocos años antes de su aparición en el diccionario, el cuentista uruguayo Horacio Quiroga describía así al enorme ofidio en su cuento Anaconda (1921):
La Anaconda es la reina de todas las serpientes habidas y por haber, sin exceptuar al pitón malayo. Su fuerza es extraordinaria, y no hay animal de carne y hueso capaz de resistir un abrazo suyo.
Otra etimología que se ha propuesto es la palabra tamil anakkkonda, que significa ‘el que mató un elefante’.

quinta-feira, 29 de novembro de 2007

Héroe


La veneración y el respeto a los héroes se cuentan entre las tradiciones más antiguas de la Humanidad. Los primeros ejemplares del homo sapiens temían y respetaban a los más fuertes y a los más ancianos, que en aquella época podían llegar a los treinta años. Los pueblos prehistóricos indoeuropeos llamaban seros a aquellos que les daban protección.
Mil años después, surgió entre los aedos griegos –los cantores de hazañas épicas como tal vez fuera Homero– la figura mítica del héroe, un personaje generalmente emparentado con los dioses, como Aquiles o Eneas, que llamaron heros. La palabra fue adoptada en latín por Virgilio como hçrôs, con la denotación de un semidiós, hijo de un mortal con una diosa, pero Cicerón aplicó el vocablo a los hombres célebres de su tiempo.
El español heredó la palabra latina, que aparece por primera vez en nuestra lengua en el Vocabulario de Alonso de Palencia (1490) como heroes, definidos como "fuertes varones" o heroas ("medio dios segund que tenian opinión de los heroas"). La palabra se tildó durante mucho tiempo como heróe, incluso en la primera edición del Diccionario de la Academia, pero la acentuación actual fue seguida por Góngora y Lope de Vega. Este último fue el primero que habló en castellano de heroína, una palabra que ya había sido empleada en latín por Ovidio, aunque referida apenas a la mujer o la hija de un héroe. La primera heroína por sus propios méritos de la historia tal vez haya sido Juana de Arco, aunque los ingleses no lo crean así (Ver también heroína).
Hoy en día las cosas han cambiado. Los héroes del siglo XXI son más bien los jugadores de fútbol, –seguidos por miles de personas en las canchas de fútbol y por millones en la televisión–, los actores y actrices de cine y algunos líderes políticos. O los ‘superhéroes’ personajes de ficción de poderes sobrenaturales divulgados en las tiras cómicas y en la televisión.

quinta-feira, 22 de novembro de 2007

Defensa

Antiguamente —y aun hoy en muchos países— los organismos oficiales encargados de asuntos militares eran llamados Ministerio de Guerra, un nombre que aludía exactamente a la función que cumplían: hacer la guerra o prepararse para ella. Sin embargo, con el paso del tiempo, los gobernantes fueron comprendiendo que la guerra suele ser una empresa que da poco prestigio y que quienes se defienden de ella se granjean más simpatía por parte del público y de la prensa. Así, los ministerios pasaron a llamarse, simpáticamente, ‘de Defensa’, así como las asignaciones presupuestarias se llamaron ‘gastos de Defensa’, aunque estuvieran destinadas a atacar a otros países. En efecto, mientras hoy se entiende que hacer la guerra es una tarea menos noble que lo que se creía algunos siglos atrás, las invocaciones a la ‘defensa nacional’ todavía despiertan sentimientos patrióticos. Algún ingenuo podría pensar que si todos se defienden, nadie hará la guerra, pero los hechos no confirman esa suposición.

Defensa se formó en latín a partir del verbo latino defendo, -ere, que se derivaba, a su vez, del verbo arcaico fendo, -ere (incitar, estimular, golpear), que ya no era usado en la época clásica. A este verbo se antepuso el prefijo de-, que en este caso significa ‘rechazar’, ‘repeler’, para formar defendere (rechazar a un enemigo, proteger o protegerse). Si a fendere se antepone el prefijo ob- (hacia delante, con el sentido de oposición), éste se convierte en of- (por estar antes de f), y se forma offendere (chocar con algo, golpear algo, disgustar a alguien), de donde se derivó nuestro verbo ofender.

sexta-feira, 26 de outubro de 2007

Lagarto

Los latinos llamaron lacertus a aquel reptil cuyo nombre llegó a nosotros como lagarto, después de pasar por lacartus en el latín medieval vulgar. Lo curioso es cómo esta palabra ingresó al inglés con artículo (el lagarto) y adoptó en esa lengua la forma allegater en Shakespeare (Romeo y Julieta), hoy alligator.

quinta-feira, 25 de outubro de 2007

Anfetamina


La anfetamina es un facilitador de la transmisión nerviosa mediante la adrenalina, potente estimulante del sistema nervioso central. En 1919, se sintetizó en Japón la metanfetamina; y en 1944, en los laboratorios de la corporación suizo-alemana Ciba-Geigy (hoy Novartis), el metilfenidato.
El uso médico experimental de las anfetaminas comenzó en los años 1920. La droga sería utilizada desde entonces por los militares de varias naciones, especialmente de la fuerza aérea, para combatir la fatiga e incrementar la alerta entre las milicias. En 1927, la propiedad de la anfetamina de elevar la presión sanguínea, contraer los vasos sanguíneos, y dilatar los pequeños sacos bronquiales, dio lugar a su comercialización, inicialmente como el inhalador Benzedrina.
Como droga, la anfetamina, más conocida popularmente como speed o anfeta, es utilizada para pasar largas noches sin dormir, apareciendo en forma de polvo, fácilmente obtenible, que es inhalado. Los efectos van desde euforia, vista borrosa y energía no habitual a sudoración, vómitos y ataques de ansiedad. Los consumidores pueden pasar varios días consecutivos sin dormir, con el consecuente cansancio psíquico que lleva a veces a crisis de paranoia y ansiedad. La anfetamina produce un síndrome denominado ‘psicosis anfetamínica’, parecido a la psicosis cocaínica o a la esquizofrenia paranoide.
La palabra proviene del inglés amphetamine, un acrónimo formado a partir de su denominación química a(lpha) m (ethylbeta) -ph(enil) -et(hyl) -amina.

segunda-feira, 22 de outubro de 2007

Remunerar

Palabra usada desde muy antiguo en nuestra lengua con el sentido de ‘retribuir’ o de ‘premiar’. Aparece en castellano por lo menos desde el siglo XVI, como en este trecho del Libro de los siete sabios de Roma (1530):

(...) muchas veces con vos la mar e nunca me avéis hecho merced alguna, e por ende si en lugar de [ remuneración ] yo recabaré con vuestra señoría que me deis vuestro hijo en cinco años, si tuviere ingenio yo le enseñaré quanto yo e mis compañeros (...).

El origen más remoto de este vocablo lo encontramos en la raíz indoeuropea mei-, que dio lugar al latín munus, muneris (cargo, oficio, obligación), de donde surgió, el verbo munero, -are (regalar, gratificar) y, de éste, remunero, -are (remunerar, pagar y también, ser remunerado).
Munus dio lugar asimismo a otras palabras latinas que pervivieron en castellano y en otras lenguas romances, como municipius (municipio), munificentia (munificencia) e inmunis (inmune, libre de toda obligación y, más tarde, a salvo de ciertas enfermedades).

segunda-feira, 16 de julho de 2007

hemorragia

Llámase así el flujo de sangre que corre debido a la ruptura de un vaso. La hemorragia será venosa si el vaso roto es una vena, o arterial si se trata de una arteria. En el primer caso, es de sangre de tonalidad oscura, que va hacia los pulmones para recibir oxígeno; en el segundo, se trata de sangre de un rojo vivo, que viene de los pulmones para distribuir oxígeno en los tejidos de todo el cuerpo.
La palabra proviene del latín hæmorragia, tomada del vocablo griego haimorrhagia, formado con haima (sangre) y un derivado del verbo rhegnunai (romper, reventar, derramar).
En nuestra lengua abundan las palabras derivadas de haima: hemoglobina’, hemólisis, hemorroide y muchas otras, en su mayoría del área médica, pero también ajenas a ella, como hematita ¯un tipo de mineral de hierro, literalmente ‘sangre que parece piedra’.

quarta-feira, 11 de julho de 2007

perplejo


Proviene del latín perplexus, formado con el prefijo reforzativo per- y el participio pasivo del verbo plectere, que significaba ‘tejer’, ‘enredar’, ‘dar muchas vueltas’, ‘torcer’. Llegó a nuestra lengua a través del francés antiguo perplex.
Se ha dicho que este término es una alusión metafórica al hecho de que la perplejidad es una especie de nudo intelectual, como el enredo sugerido por plectere. Perplejo aparece registrado por primera vez con su forma actual en el diccionario de Terreros (1780), que define su significado como "dudoso, indeterminado", pero se usaba ya desde el siglo xiii bajo la grafía antigua: perplexo, como en este trecho de la Gran conquista de ultramar:
E porende estaua muy perplexo que no sabia a qual destas cosas se acoger.